Desde expresiones artísticas, inventos, errores, cambios históricos, tecnología… La historia de las artes gráficas es la historia de nuestra civilización.

Hace mucho tiempo

La evolución de los medios impresos va ligada a la propia historia y es, por motivos evidentes, crucial en la evolución de esta.
Su desarrollo ha supuesto una mayor divulgación y posible acceso a contenidos y conocimientos.

HACE 40.000 AÑOS
Las pinturas rupestres son consideradas como los orígenes de la comunicación visual. Su evolución hacia la pintura y el dibujo a lo largo de los siglos, convierten estos métodos en la única manera de representar la realidad e inmortalizar imágenes.
4.000 a.C. Nace la escritura con la cuneiforme (forma de cuña) de los sumerios.

Escritura cuneiforme.

3.000 a.C. Primeros jeroglíficos egipcios. En las islas Fidji se empiezan a estarcir sobre tejidos usando hojas de platanero. Es el antecedente de la serigrafía.
1.500 a.C. Primeras grafías chinas.

Xilografía china S.VI

Xilon del griego madera. Es un método de grabado que consiste en la impresión con bloques de madera, a los que se les tallan en relieve las imágenes o los textos que se quieren reproducir. Después se entintan y se estampan por presión sobre el papel.

Artista japonés estampando con grabados en madera.

El primer libro impreso data del año 868 en China: «EL SUTRA DEL DIAMANTE».

«El sutra del diamante» fragmento.

Siglo XI

En extremo oriente se empiezan a usar los tipos individuales de arcilla, que pasarían en el S. XIII a ser de metal.

Edad Media

La escritura progresó a lo largo de los siglos y derivó en los alfabetos, pero la población era prácticamente analfabeta y los textos se reproducían a mano en costosos manuscritos. Los religiosos (monjes amanuenses) eran los encargados de transcribir el conocimiento escrito sólo accesible por la nobleza y el clero.
Hasta el año 1400 la información y comunicación era personal o para grupos pequeños de personas, y no era posible su difusión a gran escala.

Los monjes amanuenses, escribas o copistas, eran los encargados de copiar los textos de un libro a otro. Los iluminadores se encargaban de las ilustraciones.

Etimología (griego):
XILON: MADERA
LITO: PIEDRA
TIPO: CARÁCTER
SERI: SEDA
CALCO: METAL

S. XIII y XIV

Después de que el grabado europeo progresara, gracias a las técnicas de fabricación de papel de oriente, la manera de reproducir imágenes ya era más extendida. Dentro de los tipos de grabado, el más usado era el grabado con planchas de meta o calcografía.
La calcografía consiste básicamente en rayar el metal para causar un surco, y que la tinta se aloje en él hasta recibir presión, y transferirse al soporte, generalmente papel. Pero si las imágenes estaban «solucionadas», el texto no.

Calcografía titulada «Melancolía» del artista Alberto Durero en 1514.

Año 1.448: Gutenberg

En 1448 el alemán Johannes Gutenberg inventa el sistema de imprenta por tipografía metálica. Consiste en tipos móviles de plomo que se juntan para formas palabras, frases y textos en un componedor, galerín o galerada (especie de caja que albergaba las líneas de texto). Cada letra está grabada en alto relieve, por lo que la tinta se deposita superficialmente y de ahí es transferida por presión al soporte. Por tanto, ya con las imágenes en calcografía y los textos en tipografía, fue posible la creación del libro. El primero de la historia de Europa fue el «Misal de Costanza» y posteriormente «La Biblia».

Página del «Misal de Constanza». Considerado el primer libro impreso mecánicamente de la historia.

1796 La litografía

Otro alemán, Aloys Senefelder, tras experimentar con maneras de abaratar la forma de imprimir sus documentos de teatro, inventa la litografía. Basándose en la incompatibilidad entre el agua y grasa, dibujaba sobre una piedra muy lisa con un lápiz graso; a continuación humedecía la superficie provocando que las zonas porosas se empaparan y las grasas permanecieran secas. La tinta, al pasar sobre la piedra se adhería a las zonas grasas, entraba en contacto con el papel y se imprimía el dibujo.

Este sistema se modernizó incorporando planchas de metal flexibles y más ligeras en vez de las pesadas piedras, dando como resultado el Offset. Incluso hoy, algunas imprentas siguen llamando litografía al Offset.

La Revolución Francesa en 1789 marca el inicio de la Edad Contemporánea. Además la Revolución Industrial y la evolución tecnológica, hace que la sociedad sufra grandes cambios como la migración de la población de las zonas rurales a las ciudades, atraída por el trabajo que generaban los burgueses y sus negocios. De ahí nace el proletariado y los movimientos sociales como el sindicalismo y el comunismo.
Ello supuso la mayor evolución tecnológica que los historiadores cierran en 1914 al inicio de la Primera Guerra Mundial.

S. XIX: Nace la fotografía con Niepce… Y Daguerre

Realmente fue a finales del XVIII cuando Niepece consigue sus primeros resultados. Comenzó en 1793 y ya en 1816 Niepce consigue sus «rétines» que eran negativos que se velaban al poco tiempo de darles la luz. Lo conseguía poniendo papeles emulsionados con sales de plata al fondo de una cámara oscura. Después de mucho trabajo, y experimentando con betún de Judea, ácidos y aguafuerte, en 1822 inventa el fotograbado, con lo que consigue pasar dibujos a papel mediante planchas metálicas.
Abandona el fotograbado y después de varios años, probando con planchas de plata y vapores de yodo, ya entre 1825 y 1829 consigue negativos de gran calidad y lo más importante: positivos de imágenes obtenidas por fotografía directa. El resto de su vida sigue evolucionando la idea, acompañado en sus últimos años por Daguerre. Este conocerá la fama mundial con su Daguerotipo. Una especie de «máquina de fotos» que no necesitaba más de unos pocos minutos de exposición para captar una imagen sobre metal.

La primera foto de la historia por Niepce: Vista desde la ventana en Le Gras (1826).
Primera foto de la historia donde aparecen personas, tomada por Daguerre. Podemos ver a un limpiabotas y su cliente.

Del negativo al positivo

En 1835 Fox Talbot dio un paso más con sus experimentos que iban en paralelo a los de Niepce y Daguerre, inventando el Calotipo. Era muy parecido al Daguerotipo pero de peor calidad, aunque más económico y rápido en su tiempo de exposición. Y lo más importante: permitía hacer múltiples copias ya que generaba un negativo (el Daguerotipo sólo hacía una copia). Así, Fox Talbot imprimió el primer libro con fotos (pegadas) de la historia: «The pencil of nature» de 1844.

Fotografía del interior del libro de Talbot «The pencil of nature«.

En 1865 nacen las primeras rotativas, y en el 79 el checo Karel Klic inventa el huecograbado (que veremos más adelante).
Después de nombres relevantes como Poitevin y la fotolitografía, los Guillot y su fotograbado, Meisenbach con las tramas ya en 1882. Ocho años después, fue Frederick Ives quien ideó un sistema para que el proceso de preimpresión fuera completamente fotográfico y en color.

Siglo XX: Linotipia, Monotipia… Y mucho más

A finales del XIX se instala la Linotipia en el New York Tribune. Era invento del relojero alemán-estadounidense Ottmar Mergenthaler y mecanizaba el proceso de composición de un texto para ser impreso. Era una evolución de la tipografía de Gutenberg, y pasaba de 700 caracteres la hora a 7000.

Inventada en 1887 por Tolbert Lanston de Ohio, la Monotipia era un sistema parecido a la linotipia, pero en la que se fundían los tipos de manera individual (como coger los tipos móviles de Gutenberg y fundirlos en una galerada). No triunfó tanto pero ambas duraron más o menos un siglo. En la década de los 70 desaparecieron casi totalmente reemplazadas por los medios informáticos y el Offset.

Tolbert Lanston con la máquina de Monotipia.

El gran nacimiento

El principio del siglo XX fue el nacimiento tras siglos de evolución de los sistemas de impresión que aún tenemos hoy.
Recordemos que en 1879 Karel Klic inventa el huecograbado. Más tarde, en 1904 nace la impresión offset inventada por Caspar Hermann y perfeccionada por Ira Rubel y un año después el francés Houleg inventa la flexografía. En 1907 el inglés Samuel Simon patenta la serigrafía sobre papel.

Todavía no desbancaban a la tipografía, pero eso tardaría unas pocas décadas, ya que en los años 50 terminaría su reinado.

El Manchester Mark (1949). Uno de los primeros ordenadores de la historia en la que participó el matemático Alan Turing.

La fotocomposición

Tras la década de los 60, y la llegada de el teclado de la máquina de escribir Selectric de IBM, se desarrollaron híbridos de composición tipográfica, mitad mecánicos mitad digitales.
Los métodos de fotocomposición más usados se servían de un teclado y un monitor de rayos catódicos, funcionando todo mediante códigos. Esta máquina accionaba el movimiento de unos discos de cristal en donde se encontraba el alfabeto completo de una seria de una familia tipográfica (Helvetica Bold, por ejemplo). Así se proyectaba sobre el fotolito (película transparente fotosensible) y se generaban tiras de papel transparente con columnas de texto.
Las imágenes eran filmadas sobre fotolitos mediante proyectores que incorporaban filtros de tramado que descomponían las imágenes en puntos. Los filtros separaban los diversos colores en distintos fotolitos para las impresiones a color. Eran las cámaras reprográficas, conocidas comúnmente como Repromasters.

Esquema de Repromaster de Agfa.
Making of de Joma, donde recrean un anuncio de prensa al estilo de los 80, con una Repromaster y técnicas analógicas de la época.

Las columnas de texto y las imágenes se componían según un trazado (pliego de papel con el esquema del diseño) sobre los astralones, que eran pliegos de acetato transparente. Así, luego eran insolados sobre las planchas fotosensibles que se revelaban después. Con esas planchas ya colocadas en las máquinas de impresión, se realizaba el producto gráfico.

La era digital

Las fotocomponedoras evolucionaron hasta ser controladas primero por ordenadores, y después reemplazadas por estos, gracias a los programas de auto-edición. En los años 75 y 76 se fundaron Microsoft y Apple respectivamente. En el 85 con la impresora LaserWriter, el ordenador Macintosh de Apple, el lenguaje Postscript y el software PageMaker de Aldus (comprado después por Adobe), se produce un cambio radical en el mundo del diseño gráfico y la preimpresión. Se componía todo en un solo interfaz, textos e imágenes, y se visualizaba directamente el resultado final en pantalla.
Gracias a que en los 60 nació el escáner, las imágenes eran digitalizadas por este medio, llegando incluso a digitalizar textos y hacerlos editables (con el sistema OCR).

Steve Jobs con el Macintosh en 1984.

Los 80’s y 90’s

La fotografía digital hizo que poco a poco los escáneres desaparecieran de la industria gráfica. La captación directa de la imagen en archivos digitales evitaba el proceso de escaneado para el que había una profesión muy reconocida.
En esta década se siguieron investigando y desarrollando softwares informáticos. Programas de tratamiento de imágenes como Photoshop (1990), de dibujo vectorial como Illustrator (1987), Freehand (1988), Corel Draw (1989) y de autoedición como Pagemaker (1985), QuarkXpress (1987) o InDesign (1999), además de los de imposición de páginas digitales.

Adobe Illustrator fue uno de los softwares pioneros en el dibujo vectorial y diseño gráfico.

A mediado de los 90 nace la tecnología CTP (Computer To Plate: del Ordenador a la Plancha), capaz de grabar directamente en la plancha u otra forma impresora la imagen que sería impresa después. Poco a poco, el proceso CTF (computer to film) del fotolito + insolación + revelado iría desapareciendo de la gran industria, eliminando el fotolito (en algunos sistemas como el offset) casi por completo. Hoy en día, muchas imprentas pequeñas o de países en vías de desarrollo siguen usando estos procesos.

Años 2000 hasta hoy

Tras más de dos décadas de S. XXI, los procesos son en su mayoría informatizados y 100% digitales. Salvo pequeñas imprentas artesanales que conservan los métodos tradicionales, las artes gráficas son una industria que ha tenido su auge en varios momentos históricos, siempre contribuyendo a la distribución del conocimiento.
Cada sistema de impresión se ha ganado su sitio, imprimiendo diversos productos gráficos que por sus características técnicas han resultado mejores y más rentables. Pero hoy la impresión digital amenaza con hacerse con el control de todo, poco a poco incluso en grandes tiradas. Debido a internet, la globalización y la autoedición, son muchas las Pymes que han cerrado por la fuerte competitividad o bien por no actualizarse a tiempo.

La impresión DTF es de las técnicas digitales recientes, quizá la que se encuentra más en auge en los últimos años.

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