Las tipografías son claves en el diseño gráfico junto con las imágenes. Forman los ladrillos de nuestras composiciones o trabajos gráficos, y para mí es absolutamente imprescindible su conocimiento.
«Tipo» deriva del griego y significa golpe o marca, y «grafía» viene de graphía derivado de graphé, también del griego y significa escribir. Por tanto la tipografía es la escritura hecha marca, y de ahí vienen los tipos móviles de plomo que usaba Gutenberg en la imprenta de mediados del S.XV. El conjunto de esos tipos móviles alfanuméricos y de signos, formaba una tipografía con su nombre concreto y sus derivaciones estilíticas llamadas familia tipográfica.
Los grupos principales en los que se divide la tipografía son dos, las Serif y las Sans Serif. Aunque hay también otros grupos menores que representan una cantidad importante de fuentes… Que por cierto, se llaman fuentes:
Tipografías: familia y fuente
Como hemos visto en otras ocasiones, utilizar bien los términos en nuestra jerga es casi un deporte de riesgo, no eximido de críticas y desacuerdos por otros compañeros de gremio, pero las cosas son como son y hay que decirlas bien.
La tipografía se refiere al concepto general de estilo. Es decir que si decimos la tipografía Helvetica nos referimos a cómo está diseñado cada uno de los caracteres que la componen, desde letras, números y signos de escritura. Es por tanto el conjunto de rasgos estilísticos que tiene cada fuente, que a su vez forma una familia tipográfica.
Por ejemplo, la fuente Helvetica Bold forma parte de la familia de Helvetica compartiendo los mismos rasgos estilísticos, pero diferenciándose en su peso (como en este ejemplo), o inclinación si es itálica.

Clasificación según grupos
Hay dos grandes grupos, las Serif y las Sans Serif. Y dentro de estos dos, podemos ver variantes como las monoespaciadas. También están las «caligráficas» o script, las display o para exhibición y las decorativas u ornamentadas. Vamos a verlas una a una:
1. Tipografías Serif
Son las que tienen un aspecto más clásico y serio. Su nombre deriva de serifa traducido también como remate o gracia. Es un adorno con el que se terminan los trazos o líneas que componen los caracteres, letras, números y signos ortográficos.

Según algunos autores se usaban en la antigua Roma para tallar en piedra y marcar el inicio y final de cada letra. De ahí el nombre de un estilo de tipografía serif, las lapidarias.

1.1. Tipografías Romanas humanistas o venecianas 1470~
Imitando los trazos de caligrafía del Renacimiento, se caracterizan por trazos homogéneos, mucha inclinación de los ejes, remates gruesos y cortos e inclinación en la letra e.
Ejemplo de tipografías romanas humanistas: Centaur, Jenson Pro y Catullo.


1.2. Tipografías Romanas antiguas 1490~
También llamada «Garalda» (nombre que viene de la fusión de Garamond y Aldo) es la más clásica y su serifa es fina y elegante. Sus trazos son variables, contrastando entre finos y gruesos, inclinando los ejes de algunos caracteres como la o, característica que hace que tengan mejor legibilidad. Suelen tener un buen espacio entre letras (kerning), y son las más legibles en párrafos de texto. Esto se debe a que las serifas crean una línea visual de base y nos facilita la continuidad y el salto entre líneas.
Ejemplo de tipografías romanas antiguas: Bembo, Garamond y la mencionada Trajana.

1.3. Tipografías Romanas de transición 1690~
Son el término medio hacia las modernas. Es decir, sus serifas son mas puntiagudas, sus trazos tienen más contraste que las antiguas, y el eje de inclinación es mucho más vertical que en las Garaldas.
Ejemplo de tipografías romanas de transición: Caslon, Baskerville y Times New Roman.

1.4. Tipografías Romanas modernas o Didonas 1780~
Son las más finas en sus serifas, que pasan a ser directamente líneas con transiciones angulosas muy pronunciadas. El contraste entre sus trazos es el mayor de todos, y sus ejes son totalmente horizontales y verticales, sin ninguna inclinación.
Ejemplos de tipografías romanas modernas: Bodoni, Didot y Salomé (esta última maravilla del estudio asturiano atipo y su fundición tipográfica digital atipofoundry).

1.5. Tipografías Egipcias (Mecánicas o Slab Serif) SXIX
No son de Egipto 😊 sino de la época de la campaña de Napoleón sobre esa zona a finales del XVIII. La primera egipcia conocida apareció en Londres en 1815, creada por Vincent Figgins, quien la llamó “Egyptian” y solo fue una estrategia comercial.
Otro nombre que reciben es el de Mecánicas, porque en este iniciado SXIX estamos en plena revolución industrial, y se usaban en publicidad industrial porque su diseño transmite fuerza, solidez y aspecto técnico. También se llaman Slab Serif por su «serifa losa» o piedra pesada refiriéndose a su contundencia.
Son tipografías con mucha personalidad y fáciles de reconocer. Sus serifas son muy grandes y gruesas, y se dividen en dos tipos según las uniones en las astas principales: Suaves y duras.

1.5.1. Egipcias suaves
Sus trazos son rectos o muy poco modulados. Sus serifas son del mismo grosor o muy similar que los trazos. Se llaman suaves porque entre la serifa y el trazo hay un enlace curvo que suaviza esa transición.
Ejemplos de tipografías egipcias suaves: Clarendon y Egyptienne.

1.5.2. Egipcias duras
Igualmente sus trazos son rectos, sin modulación e incluso del mismo tamaño que la serifa (serifas muy gruesas y fuertes). La unión entre la serifa y el trazo son ángulos, sin ninguna curva. Los ejes son rectos o con muy poca inclinación.
Ejemplos de tipografías egipcias duras: Rockwell, Memphis y Serifa (Sí, es así su nombre).


En el siguiente post, veremos la segunda parte: Tipografías Sans Serif, manuscritas o script, decorativas o display y monoespaciadas.
Para terminar, aquí te dejo un esquema (también en PDF) con todo ordenadito 😊

Bibliografía: https://www.oert.org/clasificacion-tipografica/ | minervaurora.blogspot.com